26 noviembre, 2007

Y aún creen que pueden seleccionarme...

Entender a Aristóteles en una semana para Filosofía, "Metamorfosis" para Latín, Literatura, Griego, Inglés, Francés, examen global de Historia, otro global de Arte, escuela de idiomas, atender mi vida social, ir de compras (!!!), leer todo lo que no pude leer el mes pasado y escribir todo lo que tenía planeado escribir y está dando bandazos en mi cabeza. ¡Y acordarme de actualizar el blog!


Quería decir lo que pienso de la selectividad y me ha salido esta especie de carta dirigida a nadie y a todo el mundo. No soy quien para dar consejos, así que no tenéis que hacer ni caso de las últimas conclusiones que he sacado de la vida, pero ahí van:

Todo es cuestión de equilibrio y trabajo duro. Te haces a ti mismo, te digan lo que te digan.

No hay que tomarse las cosas muy a la ligera ni muy a pecho. Si hay algo que te da mucha rabia, pregúntate por qué y soluciónalo. Si todo te deja indiferente, preocúpate seriamente porque significa que tienes problemas.

Valora a las personas por lo que hacen, nunca por lo que dicen. Valórate a ti mismo, al fin y al cabo eres la única persona a la que podrás recurrir cuando te veas solo.

Confía siempre en al menos dos amigos para que, si te peleas con uno, el otro pueda hacer de mediador. Si tienes más de tres amigos íntimos, ya no tendrás intimidad. Y si cuentas a alguien un secreto y quieres que continúe siendo secreto, tendrás que matarle.

Y si, a pesar de tu inteligencia, tu buen juicio y estos modestos consejos, te sigues estresando, come chocolate, naranja y jamón ibérico. Y el resto del mundo te dará exactamente igual.

Después de todo, nada merece tanto la pena de que no disfrutes con los pequeños placeres, ni siquiera el maldito examen con el que intentan seleccionarnos (sin éxito) y decidir cuánto valemos y para qué. Te dicen que así te preparan para el mundo real, que después de los profesores tienes a los jefes, que te exigirán y te juzgarán, pero todo eso es mentira porque hace mucho tiempo que ellos perdieron la noción de la realidad.

A veces pienso que debería meterme a peluquera, pero siempre me acabo riendo de la idea y se me baja el nivel de estrés. Qué narices, que intenten seleccionarme, si se atreven. Les estoy esperando ansiosa para romper todos sus baremos, suspenda o apruebe.

La buena noticia que puedo darte de toda esta mierda es que tienes el poder para elegir tu realidad: ¿cómo quieres vivir la vida? No tienes que pasar entre las cuerdas rojas si no quieres.


P.D.: Ahora te recomiendo que, para quitarte este sabor platónico de la boca fruto de mi estrés XD, te pases por el nuevo link de los blogs que leo y entres a leer el de Ausente, especialmente la carta que le dedica a Platón (me parto).

12 noviembre, 2007

Mi amiga le robó las Converse a Luna Lovegood


Antes de la película Harry Potter y la Orden del Fénix, podías comprar las Converse en el Reino Unido a un módico precio (entre 10 y 20 pounds, si sabes buscar en tiendas chulas de barrio). Si ampliáis esta foto, tomada en una calle principal de Edimburgo el pasado julio, tal vez podéis apreciar que el precio de las All Star Converse Strawberries es de 36.99 libras. No han llegado a España. Gracias, Warnerbros, por hacer nuestra vida más jodidamente cara.

Mi amiga Blancanieves le robó estas Converse a la inocente Luna (pero en realidad no se las devolvió, las que salen colgadas en el arco del pasillo de Hogwarts eran otras que le regalaban a la actriz), y las pasea con mucho garbo y elegancia, combinando cordoneras rojas y blancas. Además, le encantan las fresas, moras, frambuesas y arándanos y todo lo que se puede hacer con estas bayas, como buena princesa de cuento, así que le pegan mucho. ^_^ Tengo la suerte de tenerla en clase distrayéndome de la basura que intentan enseñarnos y pensamos por nosotras mismas.

Más novedades: he pillado in fraganti a mi ángel de la guarda. Es moreno, bajito, de unos cincuenta años, conbarba y cejas densamente pobladas y unos ojos chispeantes de inteligencia y de alegría. Sólo le veo cuando me acerco a la catedral (al parecer, los ángeles están atados a ciertos recintos sagrados). Le echo una moneda cada vez que le oigo tocar el acordeón.


Imagine no posesions, I wonder if you can...
(Lennon).

10 noviembre, 2007

La caverna de Platón y Matrix


"Sé que te sientes tan solo que te duele, sé que no te gusta la gente, sé que tomas demasiados cafés, sé que piensas que la vida está pasando a tu lado y no sabes exactamente cómo y sé que te has obligado a no pensar en mí, porque es ridículo fantasear sobre alguien que has visto apenas dos veces".

(Mi vida sin mí, de Isabel Coixet).


Ha sido una semana muy estresante, pero ya ha terminado. Al parecer, se creen en el instituto que todos tenemos que ir al ritmo que marquen y adaptarnos a sus opiniones y necesidades de sentirse profesionales de la educación, y se les olvida que lo primero para alcanzar la sabiduría (y tranmitirla) es reconocer que no lo saben todo. Nosotros no vamos a reconocerlo; somos jóvenes y no nos pueden pedir eso.

Y por eso nos pusimos a estudiar el mito de la caverna con apuntes sacados de Internet y viendo la peli de Matrix (la primera), cosa que recomiendo hagáis todos: he entendido más en dos horas que en dos meses de clase de Filosofía (es lo que tiene tener una profesora inútil). Porque el conocimiento puede estar en cualquier parte, y nada es lo que parece.

Gracias por recomendarme Mi vida sin mí y Stardust, bloggers desconocidos y tan apreciados por mí. ^_^ Gracias, Papal, por atender todas mis tonterías. Gracias, Hermes, por actualizar a menudo tu blog (los rockmánticos seguimos esperándote, que no nos hemos olvidado de ti =P). Y gracias a las demás por los comentarios, que me hacen mucha ilu cuando los releo. ^o^ Lilith y Aeris: podríais actualizar más a menudo también, pero vamos, lo que veáis. XD

Y esta noche a ver a la Cate en Elizabeth: el Imperio de oro, y ya os contaré.

03 noviembre, 2007

Let the sunshine in

Hay muchas razones para ser amelista. Nunca estás sola, a no ser que quieras estarlo. Nunca te deprimes, a no ser que elijas sucumbir a la sana melancolía por un rato. Te hipnotiza la luz de la luna y la del sol te ciega. No te amargan los lunes, ni ningún día, por muy triste que estés. Lo que piense la gente te la trae al pairo.

No sé a quién darle las gracias, no sé qué canción poner en el nick ni a quién más contárselo. No sé si creérmelo del todo por miedo a despertar. Ya no planeo ciertas cosas; he descubierto que pasan solas cuando menos te lo esperas.

¡Larga vida a los amelistas!

(2 de noviembre: fecha a recordar... con lo mala que soy con las fechas).