Entender a Aristóteles en una semana para Filosofía, "Metamorfosis" para Latín, Literatura, Griego, Inglés, Francés, examen global de Historia, otro global de Arte, escuela de idiomas, atender mi vida social, ir de compras (!!!), leer todo lo que no pude leer el mes pasado y escribir todo lo que tenía planeado escribir y está dando bandazos en mi cabeza. ¡Y acordarme de actualizar el blog!Quería decir lo que pienso de la selectividad y me ha salido esta especie de carta dirigida a nadie y a todo el mundo. No soy quien para dar consejos, así que no tenéis que hacer ni caso de las últimas conclusiones que he sacado de la vida, pero ahí van:
Todo es cuestión de equilibrio y trabajo duro. Te haces a ti mismo, te digan lo que te digan.
No hay que tomarse las cosas muy a la ligera ni muy a pecho. Si hay algo que te da mucha rabia, pregúntate por qué y soluciónalo. Si todo te deja indiferente, preocúpate seriamente porque significa que tienes problemas.
Valora a las personas por lo que hacen, nunca por lo que dicen. Valórate a ti mismo, al fin y al cabo eres la única persona a la que podrás recurrir cuando te veas solo.
Confía siempre en al menos dos amigos para que, si te peleas con uno, el otro pueda hacer de mediador. Si tienes más de tres amigos íntimos, ya no tendrás intimidad. Y si cuentas a alguien un secreto y quieres que continúe siendo secreto, tendrás que matarle.
Y si, a pesar de tu inteligencia, tu buen juicio y estos modestos consejos, te sigues estresando, come chocolate, naranja y jamón ibérico. Y el resto del mundo te dará exactamente igual.
Después de todo, nada merece tanto la pena de que no disfrutes con los pequeños placeres, ni siquiera el maldito examen con el que intentan seleccionarnos (sin éxito) y decidir cuánto valemos y para qué. Te dicen que así te preparan para el mundo real, que después de los profesores tienes a los jefes, que te exigirán y te juzgarán, pero todo eso es mentira porque hace mucho tiempo que ellos perdieron la noción de la realidad.
A veces pienso que debería meterme a peluquera, pero siempre me acabo riendo de la idea y se me baja el nivel de estrés. Qué narices, que intenten seleccionarme, si se atreven. Les estoy esperando ansiosa para romper todos sus baremos, suspenda o apruebe.
La buena noticia que puedo darte de toda esta mierda es que tienes el poder para elegir tu realidad: ¿cómo quieres vivir la vida? No tienes que pasar entre las cuerdas rojas si no quieres.
P.D.: Ahora te recomiendo que, para quitarte este sabor platónico de la boca fruto de mi estrés XD, te pases por el nuevo link de los blogs que leo y entres a leer el de Ausente, especialmente la carta que le dedica a Platón (me parto).
Todo es cuestión de equilibrio y trabajo duro. Te haces a ti mismo, te digan lo que te digan.
No hay que tomarse las cosas muy a la ligera ni muy a pecho. Si hay algo que te da mucha rabia, pregúntate por qué y soluciónalo. Si todo te deja indiferente, preocúpate seriamente porque significa que tienes problemas.
Valora a las personas por lo que hacen, nunca por lo que dicen. Valórate a ti mismo, al fin y al cabo eres la única persona a la que podrás recurrir cuando te veas solo.
Confía siempre en al menos dos amigos para que, si te peleas con uno, el otro pueda hacer de mediador. Si tienes más de tres amigos íntimos, ya no tendrás intimidad. Y si cuentas a alguien un secreto y quieres que continúe siendo secreto, tendrás que matarle.
Y si, a pesar de tu inteligencia, tu buen juicio y estos modestos consejos, te sigues estresando, come chocolate, naranja y jamón ibérico. Y el resto del mundo te dará exactamente igual.
Después de todo, nada merece tanto la pena de que no disfrutes con los pequeños placeres, ni siquiera el maldito examen con el que intentan seleccionarnos (sin éxito) y decidir cuánto valemos y para qué. Te dicen que así te preparan para el mundo real, que después de los profesores tienes a los jefes, que te exigirán y te juzgarán, pero todo eso es mentira porque hace mucho tiempo que ellos perdieron la noción de la realidad.
A veces pienso que debería meterme a peluquera, pero siempre me acabo riendo de la idea y se me baja el nivel de estrés. Qué narices, que intenten seleccionarme, si se atreven. Les estoy esperando ansiosa para romper todos sus baremos, suspenda o apruebe.
La buena noticia que puedo darte de toda esta mierda es que tienes el poder para elegir tu realidad: ¿cómo quieres vivir la vida? No tienes que pasar entre las cuerdas rojas si no quieres.
P.D.: Ahora te recomiendo que, para quitarte este sabor platónico de la boca fruto de mi estrés XD, te pases por el nuevo link de los blogs que leo y entres a leer el de Ausente, especialmente la carta que le dedica a Platón (me parto).


