03 marzo, 2008

Bloggers, dioses griegos y series americanas

Últimamente voy a post por mes, pero no os preocupéis, que el Word lo tengo a reventar. Creo que se llama crisis y se conoce como la mejor fase que vive un escritor. Le he dado el casi-carpetazo a una novela (esto es, estoy en la fase previa a poder decir ese "¿Sabes?, he terminado aquella novela que te comenté..." que tantas ganas tengo) y empiezo a documentarme para escribir otra, lo que significa que escribo, sí. Lo del blog no es tan grave, supongo.


De hecho, creo que es bueno. Puede que esté evolucionando o algo así, quién sabe. O puede que me esté hundiendo en un mutismo preocupante porque soy poco habladora en persona y en Internet ya no dejo mensajes en ningún blog (tranquila, Myr, tengo el tuyo en la pestaña de al lado para comentarte enseguida). En cualquier caso, no estoy viviendo una época feliz e idílica, lo cual es muy bueno para mi cabeza y mis estudios. No es algo que me haya inventado, Proust decía que los años de felicidad eran bonitos, pero eran los que antes olvidaba porque no había aprendido nada de ellos, en cambio, sí que había aprendido muchas cosas durante los años duros. Sin llevar este consejo al extremo, pienso que la felicidad atonta y no es buena para la cordura a largo plazo, lo cual no significa que vaya a caer en la infelicidad y desgracia eternas llenando mi vida de crueldad en lugar de sinceridad, odiándome a mí misma y ahogando las penas en alcohol. Ni hablar, esa no soy yo. No me gusta el victimismo, y empiezo a preguntarme si hay algún tío que no se haga el víctima cuando las cosas le van mal.

Resumiendo, un poco de autodestrucción va bien de vez en cuando(1). Siempre que sirva para construir algo nuevo.

Ahora estoy leyendo Tormenta de Espadas (tomo I), de Doble Erre*, Watership Down de Richard Adams, en inglés, para cabrear al inútil de mi profesor que no es capaz de leérselo, y Corazón de Ulises, de Javier Reverte. Este último lo acabo de empezar hoy y me ha sorprendido la forma de hacer viajar al ritmo del narrador, la brevedad y la sencillez con las que cuenta cosas tan densas como la historia del origen de Grecia y de la propia civilización occidental y la búsqueda espiritual/literaria de Ulises, el primer gran marinero y rey pirata de la literatura. Y sólo llevo dos capítulos.

Quiero resaltar otra obra que he leído: Novecento, de Alessandro Baricco. Es un sorprendente relato teatral breve o monólogo largo (según dice el propio autor, "no hay nombre para un texto de esta clase") sobre el mejor pianista de la tierra... o mejor dicho, sobre el mar, porque el protagonista nunca ha pisado tierra y ha tocado el piano en la orquesta de un transatlántico toda su vida. Para los interesados, leedlo en la editorial Anagrama o ved la película La leyenda del pianista sobre el océano. Esta historia es muy recomendable si aún creéis en lo excepcional o si habéis dejado de creer que exista. Es decir, que lo tiene que leer (y ver) todo el mundo.

Por frívolo que suene después de este derroche de información literaria y sentimental, confieso que me he enganchado a la serie Californication y me declaro profundamente enamorada de Hank Moody. xD Le falta poco para llegar a ser un Don Quijote americano del siglo XX, cosa que obviamente no va a conseguir ningún americano de ningún siglo, pero se agradece el esfuerzo. Los personajes encandilan lentamente, Becca con su sensibilidad, Karen con su belleza de Penélope y el colega Hank... bueno, es Hank, no hay más que verlo.



P.D.: Tranquilo, House, siempre habrá un lugar en mi corazón para ti.


(1) Cita de Jane Birkin; el añadido siguiente es mío.
*A partir de ahora, Doble Erre será el nombre abreviado que le daré a George R. R. Martin.

10 febrero, 2008

Deshojando margaritas


Érase una vez un niño llamado Ned que tenía un poder sobrenatural. Podía revivir las cosas muertas tocándolas, y viceversa. Al principio, esto conllevaba una buena perspectiva, pues resucitó a su perro que acababa de ser atropellado y devolvió la vida a su madre cuando un buen día ésta se hubo desplomado en el suelo de la cocina. Era un don maravilloso.

Pero tenía sus pegas: un minuto después de devolver vida, algo tenía que morir a cambio. Y una vez revivido, no podía volver a tocarlo. Primer toque: resucitado. Segundo toque: muerto... para siempre.

Y Ned creció y aprendió a evitar el contacto con las personas. Se gana la vida con una pastelería y preguntándole a los cadáveres de la morgue quién les mató para cobrar la recompensa. Hasta que abre un ataúd para preguntarle a su antiguo amor quién le había asesinado. Ned fue en contra de todos sus principios y, cuando tocó a la bella durmiente, decidió no volver a ponerle un dedo encima.

Así comienza la historia de Pushing Daisies, un cuento de hadas de lo más amelista donde los colores chillones y el vestuario años cincuenta esconden una irónica tragedia: ¿qué pasaría si tuvieras el control de la vida y de la muerte? ¿Y si no pudieras tocar a la persona que amas porque le quitarías la vida?

Me pasaron los capítulos el otro día y he buscado el nombre de Tim Burton en los créditos, pero no está. Desde luego, no se cortan nada a la hora de hacer homenajes. En muchas escenas hace alusión a Big Fish y Sleepy Hollow o ponen la fuente de letra de Nightmare Before Christmas en los créditos e incluso en el juego entre realismo crudo y Arcadia feliz, Burton está por todas partes.

No me molesta para nada, la verdad. El guión es original, dentro de lo que cabe, y los personajes tienen actores a su altura. Os la recomiendo.

23 enero, 2008

Heathcliff Andrew Ledger

Es increíble lo rápido que va la información hoy en día.

No queremos más James Deans, Marilyns ni Kurt Cobains. De verdad, que las leyendas se hacen de otra forma. No hacía falta que uno de los actores más brillantes del momento cayera también.

El bad boy de Patrick, el joven patriota, el caballero digno de Florent, el fiero irlandés. Mi hermano Grimm preferido, también el preferido de Jake Gyllenhaal, un excelente Casanova, el próximo Bob Dylan y el nuevo Joker.

Un talento perdido.


So long and good night.

02 enero, 2008

Esto no ha hecho más que empezar

-¡Feliz 2008! -, dijo alguien paseando calle abajo.
-¡Me comes el...! -, contestó alguien desde el balcón.

No es que tuviera grandes esperanzas puestas en Nochevieja, además de querer bailar (no bailé, pasé frío) y pasar un buen rato con mis amigas... bueno, para ser honestos, salí con una amiga, su hermana mayor y la amiga de su hermana, que resultó ser mi tocaya y fue muy divertido.

Cené de lujo, me comí las uvas de dos en dos, una en cada carrillo, para ver si este año pasa más rápido, mi prima y yo la armamos bonita con el cotillón y mi modelito de fiesta ya lo tenía, así que no me gasté más de cien euros en un vestido que toooodo el mundo llevará igual o parecido. Negocié la hora y me dejaron hasta las 7; a las 4.30 me caía (literalmente) de sueño y me he despertado a la hora de comer.

Y hoy ha sido un día mortalmente desaprovechado porque hace frío y no he hecho nada interesante, aparte de registrar mis mundanales periplos en este blog que ya empieza a cansarme porque peca de egocentrismo. Arg.

Creo que voy a actualizar rockmánticos, que va siendo hora.

29 diciembre, 2007

Massalama, sayida Bhutto


¿Qué era lo que más les cabreaba a los islamistas radicales? ¿Que Benazir Bhutto tuviera posibilidades de hacer algo bueno en su país, que hubiera regresado del exilio, que contara con el apoyo occidental, que su velo no le tapara el maquillaje, que fuera una figura política peligrosa, inteligente a pesar de ser mujer? Tal vez una mezcla de todo. Y pegarle unos tiros es lo que se les ocurre hacer a estos...

الابنتان الزنحتان

Ahí queda eso.

26 diciembre, 2007

"Eres uno de los errores de Dios"

¿Esta frase es un piropo o un insulto? Se aceptan sugerencias.

Para Placebo, en Song to say goodbye, no debe de significar un halago:

You're one of God's mistakes. You crying, trying waste of skin. I'm well aware of how it aches, and you still won't let me in. Now I'm breakin down your door, to try and save your swollen face. No, I don't like you anymore. You lying, trying waste of space.

Ya que hablamos de Dios, acabo de aficionarme a la serie Joan de Arcadia, donde la reencarnación de Juana de Arco es una adolescente americana que vive en una ciudad pequeña que no existe pero se parece a cualquier ciudad (como, por ejemplo, Springfield). No me interesaría lo más mínimo después de tragarme Embrujadas y Buffy durante años, pero la actriz, Amber Tamblyn, no es la típica niña americana. Las conversaciones con Dios, que adopta varias formas en cada escena para acercarse a Joan y transmitirle sus misiones, tienen sus puntazos. Sin embargo, hasta donde yo he visto, no le sacan suficiente jugo a la situación de que una chica sea la enviada de Dios en la tierra por una parte del fanatismo católico, por otra, de la ausencia de vida espiritual. Seguiré viéndola, a ver si merece la pena llegar a la segunda temporada.

Es curioso que a una atea (medio loca) como yo le cause una crisis de fe ver una serie tan tonta, ¿no? Pues he estado cavilando mucho sobre este tema: si viene Dios Todopoderoso a verme a mí, personalmente, bajo una forma que no me resulte extraña, diciéndome algo que le rezaría cuando era pequeña, algo que sólo puedo saber yo, ¿le creería? Supongamos que no le mando a un psiquiátrico y le creo: "Vale, tío, ¿en serio eres Dios? ¡Pues contigo quería yo hablar!". Le cantaría las cuarenta y creo que lo último que haría sería obedecerle; cada cual que haga su trabajo. Joan no lo hace. Aunque no le gustan las misiones que le encomienda el Altísimo (o su amigo imaginario, quién sabe, sólo han hecho dos temporadas), ve el bien que hace a su alrededor hacer cosas sin sentido como un rastrillo para airear el garaje y los secretos familiares, un intento de barco que su padre y su hermano se ponen a construir y a hablar o romper una obra de arte de su mejor amigo para que no le den un pastón por venderla y así no deje los estudios.

El otro extremo de la balanza... lo ocupa Lord Asriel. La que se montaría si conociera a Juana de Arco.

Cómo me gusta creer en mí misma y en la humanidad, y no en dioses de ningún tipo. Según Sartre, los humanos somos dioses inacabados, y según un amigo mío que no tiene nada que envidiarle al coco de Sartre, todos somos errores de Dios.

¿Cómo te sientes hoy? ¿Como un dios a medio hacer o como un orgulloso y feliz error de Dios?

23 diciembre, 2007

Soy Leyenda

No me considero una misántropa, sino todo lo contrario: me encanta conocer gente nueva y hablar de lo que sea con personas diferentes a mí. Pero una tiene sus días, esos días en los que tiraría unas cuantas bombas y mandaría a todo el mundo a tomar por culo. Me quedaría sola y tan a gusto.

Aunque tal vez, pensándolo con detenimiento, creo que no sería muy buena idea...


Todavía estoy bajo el efecto catártico, pero me da igual, voy a mojarme. Acabo de ver una gran película. Le da mil patadas a 28 días después, Deep Impact y todas las pelis de catástrofes y pandemias que echan los fines de semana en la sobremesa. Ciencia-ficción realista, si es que esto es posible, con un Will Smith al que le sientan bien los años de experiencia como actor (ya no le podré criticar por poner las mismas caras). Al ser tan "realista", la sensación de que tú también estás luchando por sobrevivir desde el asiento del cine es increíblemente vívida. O será que yo me he metido mucho en la historia, pero vamos, tenía la adrenalina por las nubes.

Y te hace pensar, cosa que se agradece hoy en día cuando vas a ver una peli americana. ¿Hasta cuándo vamos a ser la plaga del planeta Tierra? ¿Aprenderemos a respetar la naturaleza antes de que este mundo dé un par de bandazos y se sacuda sus "piojos" de encima?

Creo que me moriré antes de poder verlo... que alguien me lo grabe, por favor.


Los que se esfuerzan en hacer de este mundo un lugar peor no se toman días libres. ¿Por qué iba a hacerlo yo?
(Dicho por Bob Marley en un concierto, dos días después de haber sido disparado).

19 diciembre, 2007

No queremos ser como los demás


¿Qué les pasa a los profesores de filosofía de este país? Es que el tema es fuerte, ¿eh? Conozco a tres profesores, y sólo uno está en sus cabales. A otro nivel mental-espiritual que el de la mayoría, vale, pero se puede hablar con él de forma lógica. Desgraciadamente, no me da clase (me ha tocado una loca que habla mucho y no dice nada).

Mañana me examino de Aristóteles, al que llamo despectivamente mi gran amigo el estagirita por la simple razón de que me cae mal. Sería un filósofo genial y todo eso, pero yo me pongo a escribir a lo Sánchez Dragó de forma que no me entienda ni mi madre y dentro de cien años también podrían ponerme de genio para arriba, los estudiantes tendrían que hacer comentarios de texto sobre mis paranoias y la religión de moda de entonces podría seguir a rajatabla mi modo de pensar aplicado a su vida, como hicieron en la Edad Media con la filosofía del estagirita. ¬¬

¡Pues no! La única norma que debería existir es que no hay normas. Pero hace falta que pasen unos cuantos milenios para que los humanos puedan vivir en paz sin que alguien les dicte normas. (Sé lo que estáis pensando, soy una pesada, siempre hablando de lo mismo, con la cantinela del individualismo ya escribo dos blogs xD, pero conozco a tanto cobarde y tanto borrego que no se atreven nunca a decir o hacer lo que piensan que realmente necesito escribir esto).

Nadie tiene la verdad absoluta, ¿no? ¿Y por qué no puedo poner lo que me dé la gana en un comentario de texto? ¿Por qué me bajan puntos si no sigo las pautas? Estoy hasta el moño de seguir pautas.

Vale, ya me he desahogado. -_-' Para terminar, aunque no me gusta Pereza especialmente, dejo esta canción, que tiene su gracia...

Tú y yo hacemos lo que queremos
y no queremos ser como los demás.

No queremos ser como los demás.
No queremos ser como los demás.

No hay mundo perfecto
que nos consiga conquistar.
La mierda, lo cierto,
es que nos une un poco más.


P.D.: A ver si termina ya la huelga de Heroes, que ya se están torrando... por cierto, villancico especial de los guionistas dedicado a las cadenas de televisión.

08 diciembre, 2007

Buena noticia: Lyra Belacqua es 100 % Lyra Belacqua. Y Iorek mola un capazo, sólo le falta beber Coca-Cola.

Mala noticia: Daniel Craig sale apenas seis minutos (y no enseña el culo, por tanto no me explico por qué le ponen centrado en el cartel >_<).

Prometí hace cosa de un año leerme la trilogía de la Materia Oscura que me había leído con doce años. He llegado a releer el primer libro, y no por falta de ganas, sino de tiempo. Al menos así puedo criticar con fundamento la película en el foro de LGG. =P Me acordaba de casi todo, excepto de algunos detalles de los daimonions de los niños y los adultos, y cosas así. El tercero lo empecé, pero nunca lo he llegado a terminar (no, no sé quién gana la guerra ni las cositas que hacen los ángeles, dejadme tranquila, por favor xD), así que hoy caerá La Daga y antes de Navidad habré leído El catalejo lacado.

Qué fastidio de final. Podrían haber dejado a los niños con un trauma, sí, pero es que la historia no es muy para niños, que digamos. Podrán divertirse viéndola, pero no la entenderán... en fin, cada director de Hollywood interpretaría el libro a su manera. Yo habría elegido a Christopher Nolan para dirigir esta historia. =(

¿Y qué pedirse para Reyes? ¡Un instructivo aletiómetro, el aparato que enseñará a sus hijos el valor de decir la verdad! Creo que me voy a hacer con uno xD más que nada porque mis dibujitos del aletiómetro son un tanto pobres (los hice para interpretar a mi manera lo que interpretaba Lyra... qué bonito es tener doce años), y aunque sea de plástico y papel, me hace ilu. *_*

Para los más frikis, hay un libro bastante interesante sobre la obra de Philip Pullman... *Ela se marcha a buscar en su abarrotada y desordenada mini-biblioteca* ... se titula The Science of Philip Pullman's His Dark Materials o, semitraducido al español, Los misterios de La Materia Oscura, de Mary y John Gribbin. El propio escritor hace la introducción a este libro, cuya cita de presentación es del gran Arthur C. Clarke:

Cuando un científico distinguido, pero de edad avanzada, manifiesta que algo es posible, lo más seguro es que esté en lo cierto. Y cuando manifiesta que algo es imposible, lo más seguro es que esté equivocado.

Oh, yeah.

26 noviembre, 2007

Y aún creen que pueden seleccionarme...

Entender a Aristóteles en una semana para Filosofía, "Metamorfosis" para Latín, Literatura, Griego, Inglés, Francés, examen global de Historia, otro global de Arte, escuela de idiomas, atender mi vida social, ir de compras (!!!), leer todo lo que no pude leer el mes pasado y escribir todo lo que tenía planeado escribir y está dando bandazos en mi cabeza. ¡Y acordarme de actualizar el blog!


Quería decir lo que pienso de la selectividad y me ha salido esta especie de carta dirigida a nadie y a todo el mundo. No soy quien para dar consejos, así que no tenéis que hacer ni caso de las últimas conclusiones que he sacado de la vida, pero ahí van:

Todo es cuestión de equilibrio y trabajo duro. Te haces a ti mismo, te digan lo que te digan.

No hay que tomarse las cosas muy a la ligera ni muy a pecho. Si hay algo que te da mucha rabia, pregúntate por qué y soluciónalo. Si todo te deja indiferente, preocúpate seriamente porque significa que tienes problemas.

Valora a las personas por lo que hacen, nunca por lo que dicen. Valórate a ti mismo, al fin y al cabo eres la única persona a la que podrás recurrir cuando te veas solo.

Confía siempre en al menos dos amigos para que, si te peleas con uno, el otro pueda hacer de mediador. Si tienes más de tres amigos íntimos, ya no tendrás intimidad. Y si cuentas a alguien un secreto y quieres que continúe siendo secreto, tendrás que matarle.

Y si, a pesar de tu inteligencia, tu buen juicio y estos modestos consejos, te sigues estresando, come chocolate, naranja y jamón ibérico. Y el resto del mundo te dará exactamente igual.

Después de todo, nada merece tanto la pena de que no disfrutes con los pequeños placeres, ni siquiera el maldito examen con el que intentan seleccionarnos (sin éxito) y decidir cuánto valemos y para qué. Te dicen que así te preparan para el mundo real, que después de los profesores tienes a los jefes, que te exigirán y te juzgarán, pero todo eso es mentira porque hace mucho tiempo que ellos perdieron la noción de la realidad.

A veces pienso que debería meterme a peluquera, pero siempre me acabo riendo de la idea y se me baja el nivel de estrés. Qué narices, que intenten seleccionarme, si se atreven. Les estoy esperando ansiosa para romper todos sus baremos, suspenda o apruebe.

La buena noticia que puedo darte de toda esta mierda es que tienes el poder para elegir tu realidad: ¿cómo quieres vivir la vida? No tienes que pasar entre las cuerdas rojas si no quieres.


P.D.: Ahora te recomiendo que, para quitarte este sabor platónico de la boca fruto de mi estrés XD, te pases por el nuevo link de los blogs que leo y entres a leer el de Ausente, especialmente la carta que le dedica a Platón (me parto).