Querido nadie que escuchas entre las sombras:
Sólo hablo contigo de vez en cuando. Y sin embargo, pido ayuda con mis dilemas y mi mente se aclara. Pero ya no quiero más palabras tuyas; para eso, leeré un libro. No te lo tomes a mal.
Nací bajo un signo que anunciaba navíos, pero en un mes tan frío como el hielo. Tú estás hecho de pétalos y luz de sol, como Dorian, un hijo del verano. Pero algún día te diré que te espero en el puerto con una fragata y entonces, ¿podrás resistirte a fugarte conmigo cualquier noche de luna llena que esté por venir, dejando a los norteños y sureños peleando entre ellos?
Sé que pregunto cosas demasiado rápido, pero nunca me pregunté si he amado, amado de verdad. ¿Lo he hecho? Si lo hice, no fui consciente, y ahora todo es un sueño borroso. ¿Te olvidaré a ti también, a pesar de no haberte tenido nunca y, por ello, tenerte por siempre?
Querido nadie que miras desde la sombra, estoy apretando agua en mis puños. Se evaporan las gotas deslizándose por mis dedos, pero todavía hay agua en mis labios. A pesar de todo, tengo sed, y aun a riesgo de enloquecer, quiero más palabras.
Querido nadie que observas desde las sombras, tú me habías visto perder todo el agua de mis manos. No se me da bien llevar agua, pero las gotas siguen cayendo sobre mi cabeza... y, además, he aprendido a llevar amor. He aprendido a llevar bien eso de amar, amar, amar, amar, amar... y nada más. Nada.
*Letra: Aquarius, de Regina Spektor. Traducción y compendio de Elaine Holmes.
Sólo hablo contigo de vez en cuando. Y sin embargo, pido ayuda con mis dilemas y mi mente se aclara. Pero ya no quiero más palabras tuyas; para eso, leeré un libro. No te lo tomes a mal.
Nací bajo un signo que anunciaba navíos, pero en un mes tan frío como el hielo. Tú estás hecho de pétalos y luz de sol, como Dorian, un hijo del verano. Pero algún día te diré que te espero en el puerto con una fragata y entonces, ¿podrás resistirte a fugarte conmigo cualquier noche de luna llena que esté por venir, dejando a los norteños y sureños peleando entre ellos?
Sé que pregunto cosas demasiado rápido, pero nunca me pregunté si he amado, amado de verdad. ¿Lo he hecho? Si lo hice, no fui consciente, y ahora todo es un sueño borroso. ¿Te olvidaré a ti también, a pesar de no haberte tenido nunca y, por ello, tenerte por siempre?
Querido nadie que miras desde la sombra, estoy apretando agua en mis puños. Se evaporan las gotas deslizándose por mis dedos, pero todavía hay agua en mis labios. A pesar de todo, tengo sed, y aun a riesgo de enloquecer, quiero más palabras.
Querido nadie que observas desde las sombras, tú me habías visto perder todo el agua de mis manos. No se me da bien llevar agua, pero las gotas siguen cayendo sobre mi cabeza... y, además, he aprendido a llevar amor. He aprendido a llevar bien eso de amar, amar, amar, amar, amar... y nada más. Nada.
*Letra: Aquarius, de Regina Spektor. Traducción y compendio de Elaine Holmes.