Bueno, estoy contentísima de haber aprendido a utilizar blogger un poco mejor, sólo me queda averiguar cómo cambiar el fondo ¬_¬ peeeeero, me anima mucho ver que renace lo del rockmanticismo... a ver si estas ideas salen de la red pronto. Esto de llevar dos blogs es un lío, ya no sé qué iba a poner aquí... bueno, os dejo mi crónica de la noche pottérica, o cómo viví la salida del 7º libro (21.07.07) cuando fui de viaje a Edimburgo. (Nada de spoilers, que voy por el capítulo 29 y no quiero leer ni escribir nada al respecto, ¿entendido?)
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Mis compañeras de viaje, Lucy y Alicia, y yo salimos del albergue Valentine en Gilmore Place hacia las 22.30 de la noche del viernes veinte de julio. Aunque todas las librerías y grandes almacenes anunciaban la salida del libro a mitad de precio (por aquello de la competencia), nosotras íbamos a la más chula, la Waterstone’s de Princess Street, que tiene un Starbucks en el segundo piso (*Ela corre escaleras arriba a buscar CAFÉEEE!!!! ^O^ *).
Sabíamos por Internet que los chic@s de Harrylatino Fantrip estarían desde las 21.00 h. en el piso de arriba de la librería, pero nos entretuvimos buscando algo de cenar y llegamos a las 23.00. La cola daba la vuelta a la manzana por Rose Street y un montón de chicos y chicas de edades diversas hacían cola, comparaban sus disfraces con sus compañeros y se ponían delante de los objetivos de periodistas y turistas que grababan el evento. Destacaron un Harry Potter de cuarenta tacos (se parecía a James, y todo), una mujer (o chica, o señora, no lo sé, iba muy bien disfrazada) de Sybill Trelawney y dos niñas en pijama con un albornoz de lunas y estrellas y varitas caseras. ^O^ Eran las más monas.
Después de hablar con dos libreros y explicarles con nuestro mejor vocabulario que no pertenecíamos al fantrip pero que nos gustaría subir a saludarles, nos cerraron la puerta en las narices con mucha educación y nos pusimos a la cola como buenas europeas. A las doce en punto, un estallido de emoción y griteríos se propagó por la cola (que, por fin, aprendí a pronunciar bien, queue = /kiu/ ) hasta llegar a nosotros. Lucy y yo esperábamos a Alicia, que se había acercado a la puerta a echar fotos, y nos llamó por teléfono para que fuéramos a la entrada de la librería, donde ella estaba atrapada por un maremágnum de personas. Al final nos acabamos colando, claro, como buenas españolas. Los empleados habían puesto globos rojos y adornos potterianos por toda la librería, y hasta una cuidadora del zoo de Edimburgo estaba allí paseándose con una lechuza blanca como la nieve y echándose fotos para entretener a la gente de la cola. Nosotras nos echamos la última foto con la lechuza antes de que se marchara.
Cuando estuve lo bastante cerca de la estantería (había muchas estanterías, sí, pero aquella era La Estantería), cogí el ejemplar de Bloomsbury de Harry Potter and the Deathly Hallows que iba a comprar. ¡La portada era tan suave! Abrí la página del escudo de Hogwarts y leí la dedicatoria, que estaba dispuesta en forma de cicatriz (¿o de serpiente?, hum…) y casi me echo a llorar. Pero no. Soy una tipa dura, no lloro por leer que una de mis escritoras más admiradas me ha dedicado el libro (seamos razonables, ese “for you” va para todos los lectores y no me iba a poner a llorar, no señor). Tal vez se me escapase alguna lágrima, pero la librería estaba llena de polvo, entendedme si niego esto cuando me pregunten en persona. Después leí la página de citas, algo aturullada por la emoción, el ruido y mi práctico y justito vocabulario inglés. Me pareció entender un montón de movidas de soledad, búsqueda interior, valor y muerte. En fin. No le di más vueltas.
Subimos al Starbucks (¡que estaba cerrado!, pero, ¿por qué todo tiene que estar cerrado en este país?, ¿de dónde sacarán el dinero?) y saludamos a los del trip de Harrylatino, que pasaron de nosotros excepto una chica muy maja con túnica de Ravenclaw. Nadie apareció en la quedada del domingo (media hora de plantón), pero bueno. Salimos por la puerta de atrás de la librería con los frikis hispanoparlantes. Casi parecía aquello el Callejón Diagón.
Una vez en Princess, nos paseamos por la cola y la gente miraba nuestras bolsas con clara envidia, pero no había casi nadie en el resto de la calle. Nos hicimos una sesión de fotos en el albergue con las bolsas de un naranja brillante con asas de raso escarlata (cosas que sólo hacen en U.K.), con los novísimos libros y con los globos rubí de Waterstone’s, que a la noche siguiente acabarían caídos sin aire por nuestro intento de colocarnos a base de helio. Creo que tengo un video de eso. Salimos cantando “Todos me miran” de Gloria Trevi. Si me dejan mis compañeras, lo colgaré.
Uno de esos globos, que Alice quiso guardar en la mochila para colgarlo en su cuarto, sería la causa de que nos registrasen en el aeropuerto el día de vuelta a casa, además de la paranoia internacional que se respira en el dutty free. Al parecer, el material del que estaba hecho el globo no podía ser atravesado por los rayos X (¿o fueron los restos del helio?, hummm…). A ellas sólo les miraron las mochilas, pero yo aún recuerdo a la tipa preguntándome: “Do you put out your belt for me, please?”. Glups. De esto tampoco hablaré nunca si me preguntan.
6 comentarios:
No querría algo esa segurata del aeropuerto?
Así me gusta, haciendo las típicas españoladas, que no pueden faltar. Y qué mal lo del fantrip, ¿no? Podían ser un poco más amables (llego a estar yo, y ya habría soltado cuatro borderías)
Tuvo que ser entretenido vivir la Noche allí. Yo todavía estoy intentando convencer a mi chico de que me deje el libro en inglés, pero tampoco quiero insistirle mucho porque ya me ha amenazado con spoilear ¬¬.
Por cierto, ¿lo del Gilmore Place tiene algo que ver con Las Chicas Gilmore? Es que esa serie me encanta (que te lo diga papalbina xD).
En cuanto a lo del registro en el aeropuerto; pienso que las cosas se están sacando de quicio. En junio fui a Cork, en Irlanda, y a la vuelta mi padre y yo hicimos un vuelo Cork-Amsterdam-Madrid. En Amsterdam volvieron a hacernos pasar por un control por el que ya habíamos pasado en Cork. Debían creer que somos magos y que hicimos aparecer una bomba en el vuelo de Cork a Amsterdam.m ¡Pero si hasta me hicieron quitarme la palestina para ver si llevaba algo en el cuello, y eso que no pité! En fin, que todo ese rollo de los controles me parece un tanto absurdo.
Por cierto, ¿te importaría que te agregara al msn? Si no tienes ningún problema en darme tu dirección, claro ^^.
¿Que te pusiste una palestina en un aeropuerto? O.O (!!!!!)
Lo del Gilmore Place es una calle con casitas, residencias de estudiantes y un Scotmid xD que es como el Tesco, pero a la scottish-way.
Ahora te paso mi msn en el siguiente mensaje, y cuando me agregues, lo borraré.
Sí, llevé la palestina todo el viaje, y en Madrid y en Cork no me dijeron nada. Pero eso sí, cuando me hicieron quitármela no se cortaron: me tocaron el cuello bien tocado xD.
Ya te agregué, por cierto ^_^.
¿Eres tiradora de espada? Qué pequeño es el mundo xD. ¿Cuál es tu club? Yo soy tiradora de sable, estoy en el Club de Esgrima de Madrid desde ferbrero de 2006. Y tengo entrenamiento "obligatorio" (el maestro es un hombre con demasiada fe xD) todo el verano ¬¬, pero en agosto me lo salto.
Dios, que bueno, lo que me he reido xDDD
A mí la dedicatoria del libro me dio ganas de tirarle de los pelos a la tipa esta... Debería estar dedicandonos los libros desde el segundo, más o menos... De alguna forma, me parece que esa mujer a veces peca de falta de humildad para algunas cosas... En fin...
Me alegro que lo pasases bien...
A mi me hicieron quitarme el cinturón en el aeropuerto de Estambul a la vuelta de las vacaciones y como me fastidio, sobre todo porque el cinturon me costaba un güevo meterlo por las trabillas... Lo mejor fue cuando intentaron robarnos las pilas del regalo de Janis... Se pensarian que somos MacGyver y podemos hacer una bomba de unas pilas, el desodrante y un clip?? o.O
Yo también te agrego, vale?? Asi podemos hablar de HP cuando lo hayas acabado... Animo, que ya te queda poco ;)
Lo de la histeria colectiva en los aeropuertos es grave en europa... ¡¡Pero imaginaros en Nueva York!! En la T4 de Madrid a los que van a Estados Unidos los dejan en un sitio aparte rodeado de vayas hasta que te abren la sala de espera para esperar... y en el J.F.K airport no funcionan los telefonos moviles!!! Además de 200 controles para hacer casi cualquier cosa...
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